Municiones en Racimo
Las municiones en racimo han causado y continúan causando daños enormes e innecesarios a miles de civiles. Su grave impacto humanitario motivó a la sociedad civil, organizada bajo la Coalición contra las Municiones en Racimo (CMC por sus siglas en inglés) de la cual APP es miembro del Comité Directivo, a promover un instrumento internacional legalmente vinculante que prohíba el uso de municiones de racimo. Luego de un significativo proceso de negociación, en Diciembre de 2008 los gobiernos firmaron la Convención sobre Municiones.
Actividades Destacadas
El artículo 13 del Protocolo Enmendado establece que se realice anualmente una conferencia de las Altas Partes Contratantes al Protocolo con el propósito de consultas y cooperación en todos los aspectos comprendidos por el documento. La Conferencia evaluará el status y la operatividad del Protocolo y considerará los temas que surjan desde los reportes de las Partes, como así también el desarrollo de tecnologías para proteger a los civiles del efecto indiscriminado de las minas. En particular, se considerará el trabajo realizado por el Grupo de Expertos Gubernamentales establecido por la 10ª Conferencia Anual.
El Plan de Acción de Vientiane reconoce claramente que no se ha hecho lo suficiente en relación a prevención y asistencia a las víctimas. Las 66 líneas de acción comprometen a los Estados a implementar completamente todas las obligaciones bajo la Convención. Además, establece plazos límite, objetivos y presupuestos. El director de la CMC declaró que este plan “establece un cambio certero en la forma que los gobiernos perciben y administran las municiones en racimo. La Convención en primera instancia estableció fuertes obligaciones legales en relación a asistencia a victimas y ahora el plan de acción obliga a los gobiernos a convertir el lenguaje legal en acciones concretas con fechas límite próximas y presupuestos claros. Esto es exactamente lo que las personas que viven en las áreas contaminadas han estado esperando”.
Destrucción de arsenales: El tratado obliga a los Estados Parte a destruir sus arsenales dentro del plazo de 8 años. A partir de ahora, tienen un año para establecer una agenda y un presupuesto para comenzar la destrucción.
Limpieza y educación de riesgo: El tratado obliga a los Estados Parte a limpiar las áreas contaminadas dentro de los diez años. A partir de ahora, tienen un año para identificar todas las áreas contaminadas, desarrollar un plan y comenzar con la limpieza. También prioriza los programas de educación de riesgo.
Asistencia a la víctima: El tratado obliga a los Estados Parte a proveer asistencia a víctimas en un nivel sin precedentes.Ahora, los Estados contaminados han acordado diseñar en el marco de 6 meses un punto focal para víctimas.
Cooperación internacional: El tratado obliga a los Estados con capacidad de hacerlo proveer asistencia a los países afectados para limpiar sus áreas contaminadas y asistir a las víctimas. Los países afectados ahora han acordado incrementar en 2011 sus políticas y programas de limpieza y asistencia a la víctima mientras que los países donantes han acordado responder a las necesidades de los países afectados.
Reporte: Los Estados se han comprometido a recolectar la información necesaria sobre víctimas y muertes.
Varios Estados realizaron anuncios positivos en la reunión de Vientiane, incluyendo Austria, que junto a otros 7 países ha completado la destrucción de sus arsenales. En relación a cooperación para limpieza y asistencia a la victima Australia, Bélgica, Luxemburgo, Nueva Zelanda y Suiza anunciaron nuevas contribuciones financieras por más de U$D 6.7 millones para Lao PDR el próximo año.
Los delegados reunidos en Vientiane fueron recordados de la larga devastación que las municiones en racimo ocasionan en el país cuando el 10 de Noviembre, durante el curso de la conferencia, una explosión de submunición en racimo en una provincia de Laos mató a una niña de 10 años e hirió a su hermana.
La CMC congratuló al gobierno de Laos por su liderazgo en la organización de tan exitosa reunión y por mostrarles a los delegados la difícil realidad del problema de las municiones en racimo. Los participantes sostuvieron que la visita a la Provincia de Xieng Khuang –donde se halla una de las áreas más bombardeada con municiones en racimo por Estados Unidas durante la guerra de Vietnam – realmente ayudó a que se lleven de regreso a sus países la necesidad de priorizar la limpieza de las áreas contaminadas y los programas de educación de riesgo.
En total 121 gobiernos participaron de la conferencia de 4 días, incluyendo 34 no signatarios lo cual es una señal positiva de futuro compromiso. Muchos países enviaron delegados de alto nivel como y el Secretario General de Naciones Unidas estuvo representado por Asha Rose Migiro. Al momento, el tratado posee 108 países signatarios y 46 Estados Parte.
En la ceremonia de cierre un grupo de sobrevivientes junto a una delegación de jóvenes líderes de todo el mundo hicieron una fuerte declaración sobre su compromiso a continuar con la campaña y monitorear a los gobiernos para que cumplan con sus compromisos.
Los activistas miembros de la CMC continuaremos urgiendo a los gobiernos a que formen parte del tratado; y a través del Landmine and Cluster Munition Monitor investigaremos y publicaremos los progresos realizados por los Estados en relación a sus obligaciones.
La apertura de la conferencia estuvo a cargo del Presidente de Laos el Sr. Choummaly Savasone y será presidida por el Primer Ministro del mismo país. Al final de la conferencia se adoptará una declaración política – la “Declaración de Vientiane”- que reafirmará el compromiso global para erradicar las bombas en racimo y finalizar con el sufrimiento que causan. Por otro lado, los Estados también adoptarán el “Plan de Acción de Vientiane” que contendrá 65 puntos de acción concretos que los países deben implementar para cumplir con las obligaciones legales de la Convención. Por último, también se acordará un formato para reportes de transparencia y un programa de acción para 2011.
La Convención fue negociada en mayo de 2008, se abrió a la firma en diciembre 2008 y se convirtió en un tratado internacional vinculante el 1 de agosto de 2010. Entre los 108 países que han firmado la Convención, 38 han empleado, exportado o almacenado estas armas. De estos países signatarios, 42 han ratificado la Convención y 10 ya han sancionado leyes nacionales para implementarla. Durante las últimas seis décadas las municiones en racimo han sido empleadas en 39 países y áreas por al menos 18 gobiernos. Siete estados que se han unido a la Convención ya han completado la destrucción de sus existencias de municiones en racimo, destruyendo más de 13,8 millones de submuniciones contenidas en 176 000 municiones en racimo. Al menos otros once países están destruyendo sus existencias actualmente.
Para adquirir información detallada de cada país se puede consultar en el perfil de cada país (Country Profiles).
El Monitor de Municiones en Racimo 2010 será realizado anualmente y es coordinado por un Consejo Editorial formado por cinco organizaciones: Mines Action Canada, Action On Armed Violence, Handicap International, Human Rights Watch, y Norweg ian People’s Aid.
APP brindo entrevistas a la Radio de Naciones Unidas y al programa de Encuentro Global de América 24 sobre el Proceso de Oslo, el trabajo de la Coalición contra las Municiones en Racimo, de la cual APP es una de las organizaciones miembro más activas, y sobre la importancia de la Convención.
En Argentina el grupo folklórico “Los Colorados” brindó un show de celebración por la entrada en vigor de la Convención en un espacio público de Buenos Aires, bajo la promoción y coordinación de APP.
Ver los eventos en todo el mundo y más información sobre la Convención y su entrada en vigor
“Activistas de todo el mundo están celebrando el triunfo humanitario de la Convención por sobre el uso de un arma tan cruel y dañina como es la munición en racimo”, dijo Thomas Nash, Coordinador de la Coalición contra las Municiones en Racimo. “Actualmente vemos todos los días en los medios la muerte de civiles que causan los conflictos en el mundo, este tratado se presenta como un claro ejemplo de lo que los gobiernos deben hacer para proteger a los civiles y revertir el daño causado por las bombas a través de la asistencia a las víctimas y la limpieza de las áreas contaminadas”.
La Convención, adoptada en Dublín el 30 de Mayo de 2008 y se abrió a la firma en Oslo en Diciembre de 2008, prohíbe el uso, la producción, almacenamiento y transferencia de municiones en racimo y obliga la destrucción de arsenales dentro de un marco de 8 años, la limpieza de las áreas contaminadas dentro de los 10 años, y asistencia a los sobrevivientes y comunidades afectadas por las bombas. A partir del 1 de Agosto todas las disposiciones de la Convención serán legalmente obligatorias para todos los Estados signatarios.
“Aquellos países que aún no han firmado el Tratado, están quedándose fuera de uno de los avances en materia de desarme más significativos de la década”, dice Steve Goose, director de la División de Armas en Human Rights Watch y co-presidente de la Coalición contra las Municiones en Racimo. “Si los gobiernos se preocuparan lo suficiente por el derecho humanitario y la protección de civiles en situación de conflictos, firmarían en lo inmediato”.
Hasta el momento hay 107 países signatarios de la Convención y 37 que la han ratificado, entre ellos ex usuarios y productores de bombas en racimo, al igual que países afectados por su uso. La CMC convoca a todos los gobiernos a participar de la Primer Reunión de Estados Parte de la Convención, que tendrá lugar entre el 9 y 12 de Noviembre en Lao PDR, el país más afectado por las municiones en racimo. En esta primera reunión los Estados compartirán progresos y avances alcanzados hasta el momento y delinearán planes de acción para implementar las disposiciones del tratado con sus respectivos plazos, y será la base de futuro trabajo entre los Estados parte, las agencias de Naciones Unidas, organizaciones internacionales, sociedad civil y víctimas.
La Conferencia fue organizada por los gobiernos de Chile y Noruega y por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y será la antecesora de la Primer Reunión de Estados Parte de la Convención a realizarse en la RPD de Lao (el país más afectado por las bombas en racimo) el 8-12 de Noviembre.
Representantes de más de 80 países participaron de la conferencia en Chile, incluyendo no signatarios tal como Argentina, Tailandia y Vietnam, al igual que 125 representantes de organizaciones no gubernamentales de 50 países, en el marco de la Coalición contra las Municiones en Racimo. Uno de los principales objetivos es asegurarse que los países cumplan con las obligaciones que contempla el tratado y urgir a la mayor cantidad de estados no signatarios a unirse a la convención lo antes posible. A su vez, expertos, académicos, expertos en desminado, activistas y sobrevivientes de países como Afganistán, Irak, Lao y Serbia dieron su perspectiva de cómo implementar efectivamente el tratado.
Chile, un país ex-productor y almacenador de municiones en racimo, ha firmado y próximamente estará ratificando la Convención sobre Municiones en Racimo. La CMC convoca a Chile y a Perú a delinear un plan estratégico conjunto para la destrucción de sus arsenales. En America 19 países han firmado la Convención y 4 de Latino América la han ratificado (Ecuador, México, Nicaragua y Uruguay). Brasil, el único productor en la región de bombas en racimo, y Argentina, un ex productor y almacenador, aún no han firmado la Convención.
“Chile ha demostrado que se puede pasar de ser un país productor y almacenador de este tipo de armas a liderar a nivel internacional su prohibición” sostuvo Maria Pia Devoto, Directora de APP y miembro de la CMC. “Países tales como Brasil y Argentina deberían acompañar este liderazgo”.
Por otro lado, Thomas Nash, Coordinador de la CMC, sostuvo que “Tenemos un tratado fuerte que prohibe las bombas en racimo, y ahora debemos acompañarlo con un plan de acción para asistir a las víctimas, destruir arsenales y limpiar las zonas contaminadas”. También que “los países reunidos esta semana en Chile tienen una oportunidad única de realizar propuestas que traduzcan las obligaciones legales en acciones reales”.
Durante la reunión en Laos, los Estados Parte acordarán un plan de acción que incluirá pasos concretos para determinar cómo las obligaciones legales del tratado serán puestas en práctica a nivel nacional. El tratado prohíbe el uso, la producción, el almacenamiento y la transferencia de municiones en racimo, establece plazos límites para el desminado de las áreas contaminadas (10 años) y la destrucción de los arsenales (8 años), al igual que provisiones especiales para la asistencia a víctimas y comunidades afectadas.
La CMC urge la mayor cantidad de Estados posibles a unirse a la Convención antes de que entre en vigor el 1 de Agosto y participar en la Primera Reunión de Estados Parte en Noviembre. Activistas de la CMC están organizando acciones particulares en los países no signatarios, incluyendo Camboya, Tayikistán, Vietnam, Brasil, Jordania, Argentina, Serbia, Granada, Bangladesh, Papua Nueva Guinea, Sudan, Eslovaquia, Marruecos y Tailandia.
Argentina es un país líder en la promoción de los Derechos Humanos y ha tenido un rol muy activo e importante en el proceso de Oslo (del cual la Convención sobre Municiones en Racimo fue producto), por otro lado, ya no produce ni almacena municiones en racimo. En este sentido, para los miembros de la CMC es fundamental que Argentina adhiera y ratifique el tratado y asuma un liderazgo regional en lo que se refiere al cumplimiento de las obligaciones del mismo.
El 16 de Febrero de 2010 Burkina Faso y Moldova ratificaron la Convención sobre Municiones en Racimo, logrando que el tratado alcance sus 30 ratificaciones entre en vigor en Agosto del 2010 y se convierta en un instrumento legalmente vinculante.
Las 30 ratificaciones necesarias para que la Convención entrara en vigor fueron concretadas en un período de 15 meses, demostrando el consenso que existe sobre la necesidad de prohibir el uso de estas bombas.
La rapidez con que se consiguieron las 30 ratificaciones refleja el fuerte compromiso global para eliminar estas armas; las municiones en racimo se encuentran estigmatizadas a tal punto que ninguna nación debería volver a utilizarlas, incluso aquellas que no han firmado la Convención, sostuvo Steve Goose (Co presidente de la Coalición contra las Municiones en Racimo y director de la División de Armas de Human Rights Watch. Algunos Estados, tal como España y Albania, ya habían comenzado a implementar las provisiones de la Convención previamente a su entrada en vigor.
Un total de 104 países firmaron la Convención desde que se abrió a la firma en Oslo en Diciembre de 2008. Los países que ratificaron incluye aquellos que lideraron el “Proceso de Oslo” para crear una Convención sobre Municiones en Racimo (Noruega, Austria, Ciudad del Vaticano (Santa Sede), Irlanda, México y Nueva Zelanda); que se vieron afectados por el uso de bombas en racimo (Albania, Croacia, Laos RDP, Sierra Leona y Zambia); que almacenan/aron municiones en racimo (Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Moldavia, Montenegro y Eslovenia); como también España, el primer país en completar la destrucción de su arsenal. Otros Estados que ratificaron son Burkina Faso, Burundi, Luxemburgo, Macedonia, Malawi, Malta, Nicaragua, Nigeria, San Marino y Uruguay.
A partir del 1 de Agosto de 2010 el próximo objetivo será la Primera Reunión de Estados Miembros, que tendrá lugar en Laos a finales de este año. Laos es el país más contaminado por las bombas en racimo como resultado de un bombardeo por parte de Estados Unidos más de 30 años atrás. La CMC urge a todos los Estados a firmar, ratificar y comenzar a implementer la Convención antes de esta Primera Reunión.
Para ver más ir a: http://www.stopclustermunitions.org/; www.icbl.org
RSS Feed


















